Valores por México

lunes, 10 de julio de 2017

¡Tomó posesión…!



Pareciera habernos pasado de noche el proceso para elegir al nuevo auditor del estado de Yucatán, que en este caso resultó ser el contador público Mario Can Marín, y seguramente usted que me lee, estuvo enterado de la evolución, en el que otros 10 aspirantes tuvieron la “misma” oportunidad de ser elegidos.  Pues bien, el hoy auditor tendrá bajo su responsabilidad, no poca cosa, se encargará de Fiscalizar la Cuenta Pública del gobierno del estado y de los 106 municipios, una tarea de gran envergadura y trascendencia, su función, específicamente será: revisar las cuentas de ingresos y egresos de los gobiernos, realizar auditorías y todo lo que tenga que ver con el buen manejo de la hacienda pública, que resulta de la recaudación de nuestros impuestos. Sin embargo no queda claro en las leyes correspondientes las facultades tanto del auditor como de los miembros del H. Congreso del estado para ejercer su poder coercitivo, no hemos tenido hasta ahora, una experiencia tal, pero tampoco esperemos a tenerla para corroborar hasta donde “no” llegan sus alcances. De nada servirá que se detecten irregularidades, como las ha habido y queden impunes. El Nuevo fiscal tendrá como responsabilidad principal, además de las funciones anteriormente mencionadas, la de informar a los legisladores del trabajo que realice, ya veremos cuál será el proceder de los diputados.

La revisión que se tiene qué hacer del uso de nuestros impuestos por parte de los gobiernos, sin duda es un elemento fundamental que exige transparencia y rendición de cuentas, y hoy que la corrupción e impunidad galopan vertiginosamente, la figura de un auditor del estado, en este caso de Yucatán, íntegro, es imprescindible,  pero además deberá garantizar su compromiso con la ciudadanía. Hoy, este es un tema oportuno de reflexión, como lo fue en su momento la elección del auditor saliente René Humberto Márquez Arcila, su elección fue un proceso lleno de suspicacias por decir lo menos; como apunte, el servidor público que deja el encargo es primo hermano de Nerio Torres Arcila y se le vincula muy cercano a Jorge Carlos Berlín Montero. Dudo francamente que su nombre sea inscrito, siquiera con letras de plástico en algún sitio.

No recuerdo que el  ya ex auditor haya librado su encargo de forma airosa, siempre estuvo marcado por la falta de transparencia, aunque pareciera que su gestión haya sido “miel sobre hojuelas”, a modo. Es por eso que requerimos de un auditor cabal, con personalidad recia, con mano firme y confío en nuestros legisladores al haber elegido al C.P. Can Marín. Por cierto, en mi mención respecto a la cualidad de reciedumbre y firmeza para este trabajo, vino a mi mente de manera emotiva, el recuerdo de la Dama de Hierro, la Sra. Margaret Tacher, por supuesto comparación odiosa y muy distante del tema pero al fin y al cabo la personalidad de esta mujer, sigue siendo inspiradora.

Es deber y obligación de las legislaturas, analizar y proceder conforme a derecho, manteniéndonos informados de las acciones emprendidas, que no dejen espacio a la desconfianza. Aprovechemos esta coyuntura,  espero que este este ejercicio editorial sirva para ello, y exigirles a nuestros diputados que hagan un esfuerzo y revisen sus procesos para privilegiar que la información sea oportuna y transparente. Se hace necesario que sus informes sean llegadores a cualquier ciudadano de tal manera que impacte para la toma de decisiones, al menos en lo relativo a la vida democrática para elegir a nuestros representantes.

De igual forma una ciudadanía apática y desinteresada de estos temas nos hará cómplices de la ineficacia de nuestros gobiernos, de los servidores públicos. Hagamos un “mea culpa” y eduquémonos en la cultura de la  transparencia y rendición de cuentas para poder exigir nuestros derechos, finalmente lo que está en juego, en este caso, son los impuestos que pagamos.

Esta elección fue un ejercicio democrático, incluso alcanzó la  unanimidad de los legisladores de todas las fuerzas políticas en el pleno, ¡qué bueno!, sin embargo tal acción democrática tendrá que ser respaldada por los resultados que presente el elegido y que los diputados nos mantengan  siempre informados, no vaya siendo que a última hora y a las carreras, nos quieran vender espejitos.

El contador Mario Can Marín tomó posesión el pasado 9 de Julio, y concluirá el 8 de ese mismo mes en el 2024, es decir será un periodo de 7 años. Al contador le deseo todo el éxito posible para que vele por los intereses de nosotros los ciudadanos y a nuestros legisladores les deseo, aún más éxito, conscientes que la elección fue de ellos y que también deberán rendir cuentas.

No basta con ser interesados de la cosa pública ocasionalmente, la democracia en nuestro país demanda ciudadanos responsables y comprometidos, informados, dispuestos a participar desde la trinchera que nos toca, por el bien de los nuestros y esta es una oportunidad más para cerrarle el paso a la corrupción y a la impunidad.

Remate:

Siguen las calumnias e infamias a personajes públicos, así las consideraré hasta que no se presenten pruebas fehacientes de esas manifestaciones, sin embargo me pregunto si estamos siendo garantes del bien ser, cualidad sine qua non que debemos promover para la buena convivencia entre todos, no atisbemos la cultura de la mezquindad, además de vil es  injusta.

domingo, 9 de julio de 2017

Tráfico textual

De ahora en delante este será el nombre de mi columna en el blog. Espero les guste.

La chicharra, expresión gastronómica de Yucatán.

¡Ah, qué deleite!, Si, el haber participado en el primer festival de la chicharra en Mérida de Yucatán. Y fue que el pasado sábado uno de Julio, por los rumbos de Xcalachen, barrio de gran tradición  chicharronera, se llevó a cabo el primer festival, celebrando a un manjar con el típico sabor yucateco: la chicharra, que complementada con el buche relleno, el castacán, el puyul, la morcilla y mas, hacen el deleite de propios y extraños, y si la acompañamos con su “pico de gallo” y por supuesto con alguna bebida espirituosa, se produce todo un acontecimiento social.



Además de la alegría gastronómica que representa un evento de esta naturaleza, está por supuesto el impulso a una tradición perdida en el tiempo. La convocatoria para realizarla fue todo un acierto, aunque la organización dejó mucho que desear. Literálmente 4 km de gente se formó en fila para comprar su ración, de tal forma que quienes despachaban no se dieron abasto. El caos vial que se armó en la zona, aunado al cierre de calles por rehabilitación, deslució el éxito del evento, siendo testigos de tal desorganización las diez mil personas que asistimos, sin embargo y afortunadamente para nosotros los comensales fue pasajero ya que al probar el primer bocado de ese buche relleno con castacán, todos los pesares se olvidaron. Sin duda un evento familiar que merece repetir con mejor organización involucrando a más actores en este fantástico evento culinario.

Dicho ejercicio abre la posibilidad para enriquecer todavía más nuestras tradiciones en cada rincón, no solo de Mérida sino en el estado, reforzando los vínculos entre vecinos. Baste enumerar lo que acontece con gran éxito en suburbios míticos de Mérida y de otros municipios, como los bailes en Santiago, las serenatas maravillosas en Santa Lucía, etc.

Nos queda la añoranza de este evento, esperemos el próximo año disfrutar nuevamente la exquisitez de éstos manjares en compañía de vecinos y amigos del rumbo de Xcalachen, y estaremos a la expectativa de nuevas oportunidades para este evento, pidiéndoles a los organizadores que nos sorprendan y nos hagan exclamar una vez más ¡qué rico!

Remate:         

Mérida, una ciudad sitiada por las obras públicas que en ella se realizan, tanto por parte del Ayuntamiento de Mérida como del Gobierno del estado, si bien es cierto que son molestias temporales, el tener una mejor organización seguro reducirían tales fastidios, manteniéndolos en un límite tolerable, sólo espero que como en el caso de la chicharra, los resultados sean tan buenos que se nos pase pronto la molestia.

martes, 20 de junio de 2017

¡El “acidogate”, una apuesta a la indignación!

En esta nuestra sociedad cada vez más comunicada, para nadie es un secreto lo que acontece en el ámbito político en nuestro estado. ¿Alguna vez han ido a lustrarse los zapatos a la “Plaza grande”, han utilizado últimamente el servicio de taxi de cualquier cooperativa  o de esos que lo prestan con plataformas  cibernéticas? Boleros y taxistas les pueden comentar el acontecer ciudadano, por si no estuvieran enterados, pero además, ahí están los tabloides y toda la gama de portales que intentan dar las noticias, incluso a través del fenómeno de la redes sociales. La información es vital.

Lo cierto es que hoy estamos apabullados por el acontecer de lo que trasciende en el ámbito político local y específicamente en el Partido Acción nacional, PAN. Sería irracional bajo estas circunstancias, tapar el sol con un dedo y no intentar siquiera conocer lo malo de la historia para no repetirlo de nuevo.

Podemos tocar el tema de otros partidos y sacar raja de ello pero ¿acaso somos capaces de enfrentar nuestras circunstancias para analizarlas en Acción Nacional?. Considero prudente atender el tópico, al menos para quienes estamos interesados en la democracia en México, y siendo  los partidos políticos, entre ellos el PAN,  elementos principales de ella, amerita involucrarnos en su actuar institucional.

Algunos se rasgarán las vestiduras pidiendo que la ropa sucia se lave en casa, pero no cedamos ante esas voces porque se corre el riesgo de ver a este instituto político postrado ante el chantaje anacrónico y pusilánime de unos cuantos.

Eso no quiere decir que nos conduzcamos por la libre, cualquier discusión del bien ser en el partido tiene que estar fundada en los principios, valores, estatutos y códigos de Acción Nacional, todos ellos inspirados en el humanismo que privilegia la dignidad de la persona y es que así lo hemos aprendido los panistas.

Ya en materia…

Pues bien, seguro todos ya sabemos del “acidogate”.  Asunto que tiene que ver con el derramamiento de sustancias tóxicas en las recién repavimentadas calles de Mérida y por lo cual el presidente del Comité Directivo Municipal, CDM, del PAN en Mérida, en forma pública lo denunció álgidamente, dando pie al sainete con medios de comunicación. Esperemos que sólo sea eso. Lastimosamente con esta acción, el dirigente puso al descubierto su imberbe novatez intentando erigirse como fiscal del Ayuntamiento, asunto que  no le compete, a mi parecer.


Dicha denuncia, que ha ido desencadenando en una vil y ruin historieta con tintes de revanchismos  y atentando flagrantemente en contra del estado de derecho en su aspecto más simple que es la de propiciar el esclarecimiento de los hechos con verdad para que se haga justicia, es ya un capítulo superado. La autoridad competente  será quien  juzgue el caso, como debió ser desde el principio.

Pero como consecuencia del bochornoso asunto de dimes y diretes de manera pública respecto a este tema, se gestó una demanda de quienes se autodefinen como “panistas de a pie” aunque hasta el día de hoy no se a quienes representan, y en la que solicitan la licencia del dirigente municipal, en un principio la consideré justa, sin ser partidario de ella, ejercieron un derecho que les concede la Ley y los estatutos del PAN, así que tampoco los señalo con el dedo flamígero,  pero ahora que vuelcan su demanda utilizando elementos indignos y justificando los medios para su fin, han desvirtuado cualquier legitimidad de sus pronunciamientos y son ellos mismos quienes en esta ocasión violentan los preceptos establecidos en La Cartilla del militante y del simpatizante del partido. En ese tenor tendrán que dar cuenta de su proceder, para ser justos.

Lo que ha proseguido es motivo de una llamada de atención a nuestras conciencias pues  no es peccata minuta el asunto, que ha rebasado cualquier expectativa convirtiéndose en un maremágnum nada ético y poniendo en entredicho el valor de la dignidad humana, principio fundamental del partido que aunque pareciera un tema romántico, es hoy un fundamento que debemos respetar y aquilatar si queremos ser copartícipes del bien común.

Una vez más, en los últimos días hemos sido evidentemente,  rehenes de una andanada de audios, videos y chismes que ocurren ante la debilidad por el escándalo, como intentando ser el remedio a los problemas del partido político, mediante la exhibición prosaica de algunos de sus militantes o de plano procurando infringir un descalabro al PAN, ésto último imposible.  Acción Nacional es más que la ingratitud y deslealtad de cualquiera de sus militantes, pero finalmente ese escarnio lacera, y no superficialmente la identidad de la militancia, mostrándonos vulnerables ante la sociedad. Pero además, están tras bambalinas, los intentos por ver a los militantes como moneda de cambio en aspiraciones políticas con intereses inconfesables. Es un secreto a voces que a algunos tasan su valor específico en tanto cuanto pueden mover al mayor número de conciencias. Escándalo y corrupción mancillan la dignidad humana.

No permitamos que se intente desvirtuar la verdad, ni que se violente la dignidad de las personas, si bien todo acto humano es susceptible de ser cuestionado en su integridad, sería temerario e injusto hacer un juicio sumario y más aún cuando la argumentación ante los hechos resultan ruines,  pero también estemos atentos ante los embates de chantajes por intentar comprar nuestras conciencias, eso no permitirá que avancemos en la libertad, condición sine qua non para la democracia.

Hoy se nos presenta una nueva oportunidad para ser más acuciosos a la hora de elegir a los próximos dirigentes y servidores públicos, reconociendo que tendrá que ser así por encima de lealtades insanas. 

Remate

Temo que el poder político ha sido rebasado y ahora se concreta exclusivamente a la regencia de las facciones partidistas, del crimen organizado, de la corrupción, del embate de la inmoralidad, de la apatía social disfrazada de una gris participación ciudadana. Es hora de romper con esos vicios y…¡cuidado que el populismo acecha!


Reconozcamos que no nos hemos conducido por rutas de exigencia como antaño en el PAN, sí, aquel de principios y valores, aquel que ha sido pieza clave en la conformación de nuestra nación, aquel de Gómez Morín, de los González Luna y Morfín, del de  Carlos Castillo Peraza y de otros tantos que recordamos con entusiasmo y frecuentemente los mencionamos en nuestros discursos. Si queremos aspirar a ese ideal tendremos que actuar en consecuencia, ser promotores de la verdad y sobre todo privilegiar el bien superior, el bien común, de lo contrario perderemos esencia y únicamente estarán personeros de sí mismos usurpando los espacios políticos. Regresémosle al PAN la propiedad de ser el mejor partido político de México.

martes, 13 de junio de 2017

El cambio climático: ¡mito o realidad!

El pasado 5 de Junio, en todo el mundo conmemoramos el día del Medio Ambiente, el antecedente de esta efeméride data de 1972 en la Conferencia de La Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Estocolmo Suecia y en la que se trató la inminente afectación a las condiciones ambientales de la Tierra. 113 países y más de 400 organizaciones se reunieron, marcando un punto de inflexión para atender las alicaídas circunstancias  de nuestro Planeta.

En este tenor, uno de los últimos esfuerzos mundiales por revertir precisamente estas alicaídas condiciones ambientales de la Tierra, es el Acuerdo de Paris, documento signado en 2015, en principio por 195 países y reiterado por 97 un año después, para darle certeza, en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio climático.

Dicho Acuerdo que consiste en "reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzos por erradicar la pobrezaavizoraba un panorama alentador, La Unión Europea (UE)  y Estados Unidos (EEUU) se comprometieron con las acciones ahí contenidas; sin embargo hace unos días, el primero de junio, el presidente Donald Trump anunció su retiro del acuerdo. Las consecuencias de esta decisión, son de pronóstico reservado.


La nota de suyo, sin duda es trascendente, el mandatario de la nación más poderosa del planeta, del país que más gases efecto invernadero genera y causantes principales del aumento de la temperatura en la Tierra, abandona su compromiso, ni siquiera con los demás Estados sino con nuestro Planeta. Empecinado en su política negacionista y por un capricho de campaña.



La comunidad internacional no ha hecho caso del desplante y se ha mantenido firme en el Acuerdo. Pero… y de todo ésto, ¿qué podemos pensar?, acaso: ¿a mi qué?, ¡que tal vez no sea tan así eso del cambio climático!, ¡que sean tan distantes los efectos en el medio ambiente y que aún hay suficiente tiempo para atenderlo más adelante!, ¡que se trate de una conspiración mundial! ó ¡que sean más importantes los asuntos de la democracia!. Quizás ó tal vez pensemos así y muchas otras cosas más,  pero lo cierto es que nos estamos acabando el Planeta.

Tal vez nos creamos aquello de que “si se acaba el mundo nos vamos a Yucatán”, y algo hay de cierto en ello, vivimos en un lugar privilegiado, pero los estudios y resultados de las investigaciones al respecto nos cuentan una historia de deterioro de nuestro subsuelo y manto freático, sólo es cuestión de levantar literalmente tantito la cloaca para exhibirlo. Y es que la sutileza de los cambios en nuestro entorno quizás no nos permitan darnos cuenta cómo estamos contribuyendo al deterioro del medio ambiente, lo que sí es una realidad es que cada vez más, somos testigos de evidentes aumentos de las temperaturas cotidianas en nuestra ciudad, del comportamiento atípico de las lluvias, de la disminución de nuestras playas en nuestras costas, etc. Estudiosos, científicos, la comunidad internacional y gente con sentido común han advertido de las condiciones cada vez más severas a las que estamos sometiendo a nuestro entorno, y nuestra inconsciencia y patrones de consumo desordenados están contribuyendo con ello.

México se mantuvo en el Acuerdo de París, decisión encomiable del gobierno, sin embargo no es suficiente, las acciones son compromiso de todos, gobierno, empresarios, sistema educativo, sector social, amas de casa, estudiantes, obreros, profesionistas… de todos. Se hace indispensable  conocer del tema para sensibilizarnos acerca de lo que realmente le está pasando a nuestro medio ambiente y las consecuencias para el Planeta, adquiramos conciencia y convirtámosla en cultura ambiental.





A nivel mundial expertos y activistas en el tema marcan la agenda, tal es el caso, irónicamente, del ex vicepresidente de Estados Unidos, Al gore y su “proyecto climático”,  Gro Harlem Brundtland y su “desarrollo sostenible”, Felipe Calderón con su Fundación de Desarrollo Humano y Sustentable A.C., incluso de activistas como Leonardo DiCaprio, quien estuvo en nuestro país recientemente para promover la protección de las Vaquitas marinas afectadas también por el cambio climático. De ellos y de tantos otros especialistas vale la pena conocer de sus aportaciones en el tema.

Algunas de las acciones que podemos emprender para contribuir a revertir esas condiciones perturbadoras al medio ambiente son: reciclar, darle más usos al papel, vidrio, aluminio, reducir consumos de energía desconectando los aparatos eléctricos, utilizar focos ahorradores o “leds” (ya no los incandescentes) utilizar menos el aire acondicionando del automóvil, de nuestras casas, oficinas, sembrar árboles, participar en campañas por el medio ambiente, persuadir a los demás en el cuidado de nuestro entorno y muchas más.

Estamos acabando con nuestro planeta ¡hagamos algo!



Remate.


Mucho se ha hablado en estas semanas del derrame ocasionado a propósito, de alguna sustancia corrosiva (ácido) a las calles recién pavimentadas en Mérida, lo anterior en el contexto de sancionar el delito de daño a la infraestructura, no obstante, el vertimiento de esas sustancias con tales características y en cantidades considerables como se presume, repercute en perjuicio de nuestro subsuelo y del manto freático, además que pudieron liberar partículas que contribuyan con la generación de gases efecto invernadero; sin embargo ninguna autoridad ambiental ha tomado cartas en el asunto y desde aquí les hago un llamado para que atiendan dicha contingencia. Y si usted me permite, amable lector, cuestionar ¿cuál es la verdadera prioridad que tiene nuestro medio ambiente? 

lunes, 5 de junio de 2017

¿Marcarán el rumbo del país las intermedias del 2017?



Ante las publicitadas elecciones intermedias en 2017  y con un factor cada vez más importante a tomar en cuenta, las redes sociales, hoy tenemos un panorama del comportamiento de la Democracia en México. Todo parece indicar que estas fueron unas elecciones menos violentas y sucias que las anteriores y eso es un asunto que celebrar, no en vano para que haya Democracia debemos desterrar la violencia. Otro aspecto interesante que va cobrando relevancia es el tópico, que no me deja de parecer un engendro, de las mentadas alianzas, un tema en el que cada vez me convenzo más de su inevitabilidad, pero con la realidad que se han consolidado; reconozco que las han sabido manejar, de tal suerte que no han dejado cicatrices profundas que sanar, cabe recalcar que muy diferentes a las del Pri y sus partidos satélites. Sin embargo aún no muy cierto de esas fórmulas, estoy consciente que serán un factor importante en las próximas elecciones y no me extrañaría que algunos exclamaran su disposición de hacer alianzas con el mismo diablo para que sean ellos los ungidos, incluso teniendo “que manchar sus alas”.


Sin ser una representación general de la contienda electoral, las elecciones del Estado de México tienen su peso específico y a unas horas de terminadas estas elecciones, observé el siguiente comportamiento de los principales candidatos y los partidos que comparto…

El Pan, no fue capaz de enmendar la plana, abandonó a su candidata que como los signos de puntuación fue una vez mas …

El Prd, con un golpe de suerte y un buen candidato, pudieron rescatar algo de su alicaído prestigio, lamentablemente a su candidato lo traicionó la soberbia de último momento.

A Morena, un caso que habrán de estudiar los analistas, pues en la mediocridad constante de su campaña, manchada de actos corruptos, mantuvieron en vilo a los ciudadanos, su candidata carismática pero gris, leal en todo a #amlo, fue víctima del mismo al despreciar a la izquierda.

En el Pri, el partido se encargó de sus elecciones o su candidato dejó que se encarguen de estas elecciones, no le midieron bien el agua a los tamales y  fueron víctimas de su enorme desprestigio, no vi solidaridad en el facto priista. Quizás la descomposición ha llegado a un punto tal que los tiene hartos, veremos si no hay una peor. Llegaron pero a penitas poniendo a trabajar a marchas forzadas todo su aparato electorero.
¿Quién puede estar en contra de la captura de un peligroso delincuente? Los del Pri lo saben y juegan con eso para dar seguridad a su “triunfo”. No podría ser sino con un chantaje de mala calaña. Ya sabemos a estas horas de la captura del ex gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, ¡veremos!




Se palpó

Una vez más ante las batallas electorales de los partidos políticos, tomen en cuenta que los logros obtenidos han sido por el esfuerzo, sin duda, en comunión de sus correligionarios de partido, que se fletan lealmente en sus circunstancias, ¡ojalá se les reconozca!

Remate


Hoy #amlo sigue su juego político como aspirante presidencial indiscutible, nadie lo denuncia ante el descaro flagrante, sino de la ley, si de la equidad electoral, en tanto los demás partidos de desgastan en guerras intestinas y desojando la margarita, esperemos no sea demasiado tarde para reconquistar a los ciudadanos y persuadirlos de las diferentes ofertas políticas a un populismo ramplón y perverso.

lunes, 29 de mayo de 2017

¡Bien común, un mito!


Mucho se ha hablado del concepto Bien Común y tal pareciera que hablar de él, nos da autoridad moral para usarlo en nuestros argumentos cotidianos a diestra y siniestra o peor aún, cuando sin un ápice de intención para comprenderlo pretendemos convertirlo en un concepto abstracto que de cierto aire de intelectualidad a nuestra verborrea.

Es un tema que amerita un estudio profundo para no errar en su praxis al concretar su esencia. La ligereza con el que lo tratamos cotidianamente nos podría llevar a la injusticia.

Es importante mencionar que el Concepto es ampliamente abordado y con gran delicadeza en el Documento “Los Pilares del Humanismo del Partido Acción Nacional”  y que sin duda es de indispensable lectura.

Sin embargo, consciente de la vitalidad del tema, lo abordo para sugerir siquiera su estudio y para que coloquialmente pueda aportar  un comentario al respecto, me parece debiéramos considerar su semántica, lo mío aquí expresado es tan sólo eso, un comentario. Aunque vale hacer referencia que para profundizar en el tema es recomendable leer a Jackes Maritain, o a alguno de los grandes Tratadistas del tema.

Partamos de la definición de BIEN COMUN que nos da el Humanismo, como legado para hombres y mujeres de buena voluntad y que el Partido Acción Nacional, lo hace evidente;  al margen habrá que decir que es el único partido que lo considera dentro de sus principios, (esperaría que si alguien en este pluralismo del conocimiento, tiene un dato diferente, nos lo comparta para salir de esta involuntaria ignorancia).





“El Bien Común es el conjunto de condiciones sociales que permiten y favorecen en los seres humanos el desarrollo integral de todos y cada uno de los miembros de la comunidad.”

Aún así, tal definición incluyente de su propio significado, no queda clara en lo específico y exige desmenuzarla para un provechoso entendimiento y puesta en práctica; para ello partamos de tres premisas ya estudiadas vastamente y que han sido pilar del desarrollo justo en las naciones del mundo libre, acorde con el magisterio de la Iglesia que nos da luz a través de la Constitución apostólica Gaudium et Spes. El Bien Común tiene tres premisas:

a) El respeto a la persona en cuanto  tal.
b) El bien común exige el bienestar social y el desarrollo del grupo mismo.
c) El bien común implica la paz, la estabilidad y la seguridad de un orden justo.

El respeto a la persona en cuanto tal.
Ya con el hecho de confirmar que la persona vale en cuanto tiene dignidad, quedaría resuelto el tema, sin embargo, a la luz de lo social no queda clara su preeminencia.
La esencia del orden social no es el colectivo, sino la persona humana, no se adquiere valor por formar parte de una sociedad, sino que cada quien vale en sí mismo como individuo, puesto que poseemos la aspiración a alcanzar nuestro fin último y el fin último de cada uno de nosotros no es el de la sociedad; de igual forma no hay colectivo ni sociedad, si no existiera el conjunto de personas. Aceptar el valor que tiene el individuo como persona es lo realmente importante y nos permite justificar su acción predominante sobre el de la sociedad. Así el bien común, desde este aspecto, no es la suma de los valores sociales, ni el de los bienes materiales de cada quien sino las condiciones que hacen que el individuo alcance su fin último, su trascendencia como ser humano, su perfección.

Decía Santo Tomás "El bien común es el fin de las personas singulares que existen en la comunidad, (en analogía) así como el fin del todo es el fin de las partes. Sin embargo el bien de una persona singular no es el fin de otra." Lo anterior viene a colación para tratar de entender lo complejo que es este concepto pero que finalmente podemos concluir que el Bien común lo encontramos en la sociedad y debe buscar las condiciones que satisfagan las necesidades tangibles (del cuerpo) como las intangibles (las del espíritu). Considerando al individuo como persona.

En términos coloquiales el El Bien común busca satisfacer en cada uno de los integrantes de la sociedad, es decir de las personas, que éstos alcancen su perfección a través de condiciones que contemplen las exigencias corpóreas como las intangibles. No se trata de satisfacer únicamente el bienestar del colectivo, el bien común no es de masas, como tampoco del egoísmo liberal del bien personal en perjuicio de los demás.


El bien común exige el bienestar social y el desarrollo del grupo mismo.
Una vez establecido la importancia que tienen los individuos en la sociedad por el reconocimiento de su dignidad como personas y que el fin del Bien común es que todos alcancemos la satisfacción plena de nuestras necesidades físicas, materiales y aspiracionales  como individuos, pero también en cuanto a la inmanente esencia trascendental del hombre que considera elementos intangibles y que son inalienables del hombre mismo, como ese soplo de vida que es el alma y que quizás otros lo consideren como su “psique”, inteligencia, voluntad, memoria, conciencia etc.

Pero para alcanzar esos presupuestos es necesario que haya bienestar en todos los aspectos y que comprometa a la persona en cuanto individuo a que sea solidario con la comunidad en donde se desarrolla, es decir, tiene que estar dispuesto a superponer sus intereses a las necesidades de los demás;  la persona individuo tiene el deber de procurar todo cuanto esté a su alcance para que en la comunidad haya ese ambiente de paz social y desarrollo; no basta que los gobiernos procuren el desarrollo social, tecnológico, de infraestructura, por supuesto que tienen la obligación, pero el ciudadano también tiene esa enorme responsabilidad de ser copartícipe en la generación de esas condiciones. Sí, parece utópico, pero de eso se trata, de perseverar como sociedad en los medios que nos procuren la satisfacción de nuestras necesidades tangibles e intangibles. Sólo así podremos alcanzar nuestro fin último, nuestra perfección.


El bien común implica la paz, la estabilidad y la seguridad de un orden justo.
La Paz, la estabilidad y la seguridad son condiciones sine cua non para que el bien común se de. Hablar de Orden, de Paz, de Estabilidad y de Seguridad sin duda alguna inspira un sentimiento pleno que permite tener la confianza en alcanzar el bien ansiado, sin embargo para ello hay que esmerarse. Lo trascendente es que hay un ordenamiento tal que todo y cada quien encaje en la responsabilidad que le acontece.

Debemos ser promotores de una cultura que respete los valores y principios del hombre  como base imprescindible para la paz y para el bienestar social, seguro redundará en el ordenamiento de las cosas mismas y traerá seguridad.

Y con ésto, hoy, se hace presente una sentencia de un memorable personaje de nuestra historia que ha trascendido: “El respeto al derecho ajeno, es la paz”.  Benito Juárez.
A manera de resumen y como comentarios finales.

El bien común contempla integralmente a la persona en cuanto individuo y en cuanto su potencias.
El Bien común no es de masas, ni de individualismos egoístas.
El  Bien común no es la sumatoria de todos los bienes.
El bien común te hace responsable a tí como persona, aunque tengas que superponer tus intereses a la de los demás, si ello implica el bienestar de todos.
El Bien común no es sólo desarrollo y bienestar en cuanto a satisfactores materiales.
El Bien común es para todos, no para unos cuantos o para unos muchos.
Requiere de perseverar en las condicionantes que nos garanticen paz, seguridad… un orden justo.

Veámonos a un espejo…
Ante los acontecimientos reiterados en los diferentes institutos políticos, habría que preguntarnos si en verdad están cumpliendo con su papel para transformar a la sociedad y permitir que cada ciudadano alcance sus satisfactores de manera solidaria, o es que los intereses personales, disfrazados de bien común, son los que se anteponen a las circunstancias.

No es fácil pero necesitamos educarnos en los valores y principios que dan sentido a nuestras vidas.

No es suficiente aportar un granito de arena para lograrlo, para ello se requiere de poner a disposición todos los talentos sin egoísmos, ¿quién le mete?