Valores por México

viernes, 11 de agosto de 2017

Nunca he estado en la República Bolivariana de Venezuela pero…

Según los buscadores turísticos,  para llegar a Venezuela desde  la Blanca Mérida de Yucatán, México, tengo que abordar un vuelo para trasladarme a la ciudad de México, recorriendo 998 km; de  la ciudad de México al Aeropuerto Internacional de Tocumen sería un transbordo y recorrer 2413 km, de ahí recorrer 1370 km más por aire aterrizando en al Aeropuerto Internacional Simón Bolivar (mi tocayo) de la ciudad de Maiquetía en la periferia de su capital: Caracas, algo lejos ¿no?. Si bien nos va, serán 18 horas de viaje, tiempo suficiente para reflexionar sobre lo qué acontece en América Latina. Al tocar tierras bolivarianas venezolanas, seguramente el gobierno de Maduro me declararía persona “nongrata” por no estar de acuerdo con sus rollos de gobierno, y me deportarían “ipso facto” si es que antes no me “apañan” (en México lo tomamos como detener, privar de tu libertad). Y todo ésto pagando $27,399.00 pesos mexicanos (ida y vuelta)

Una introducción, quizás sarcástica, pero que presagia circunstancias adversas para el pueblo venezolano, y así es ¿Cuánto han sufrido en las últimas décadas, por democratizar a su País y vivir en libertad plena? Cómo podría no ser, si sus últimos gobernantes entronizados han sido caudillos que en su momento invitaban a un  fantasma, incluso dejaban una silla desocupada en el comedor por si llegaba, o bien escuchando pajaritos que le susurran al oído, manifestándoles su beneplácito. Pues si, así se las gastaba el anterior gobernante Hugo Chávez, ya fallecido, y el hoy dictador Nicolás Maduro.

Venezuela la otrora poderosa suministrante de petróleo en el mundo, motivo de la perdición de la clase política por su control, hoy es una Nación que aunque sus reservas de hidrocarburos son probadas, irónicamente existe pobreza para sus habitantes, fruto de una hegemonía gubernamental basada en el egoísmo y la ambición, aunada a una ideología impropia fruto del totalitarismo de influencia Castrista, de quienes recibieron adoctrinamiento extremo, una ideología ni siquiera social, sino fundamentada, si es posible eso, en el ego de sus gobernantes por tener de rodillas a sus compatriotas.

Hoy Venezuela no está solamente imposibilitada para suministrar de los insumos básicos y necesarios para sus habitantes sino que no puede garantizar la libertad plena a sus hijos, ¡ha sido usurpada por una dictadura!. A pesar, lamentablemente,  de los disminuidos esfuerzos internacionales por revertir la acción totalitaria del gobierno en turno, no han tenido fortuna aún los venezolanos.






Ellos tenían una forma de gobierno con su Constitución, de manera preocupante pero estable, fruto de un referendo en 1999 con Hugo Chávez, y ya se veía venir su “socialismo del siglo XXI”,  hoy día ante el avasallamiento de todas las imposiciones en el congreso y una Constitución a modo “la Asamblea Constituyente” de reciente imposición, ha venido a consolidar la hegemonía de Maduro en el poder: la dictadura de Maduro, quien apoyado por la ignorancia de un sector popular y solapado por la anuencia de su séquito formado por rabiosos antidemocráticos y fieles lamesuelas, han marcado el retroceso en los derechos políticos y humanos de los venezolanos.

Un proyecto ambicioso de Maduro por reformar la Constitución anterior sin las garantías democráticas más elementales, y esta vez no hubo ningún referendo y los mecanismos que garantizan transparencia fueron eliminadas.


¿Entonces cómo no ser solidario con ese pueblo? Acaso ¿parece descabellado? Se trata de un pueblo latinoamericano con quien nos unimos a través de una herencia histórica, que mira hacia la libertad de nuestros países, no por nada el Papa Montini, Beato Pablo VI llamó a América Latina  “El Continente de la Esperanza”, poniendo en relieve "la original vocación" de América Latina de "plasmar en una síntesis nueva y genial lo antiguo y lo moderno, lo espiritual y lo temporal, lo que otros te han dado y tú…”

Pareciera un sinsentido ocuparse de los problemas de un pueblo tan lejano pero pienso que podemos ser solidarios en la distancia y el espacio con acciones concretas desde nuestra trinchera, así que sugiero para ello: estar informados de lo que acontece política y democráticamente en América Latina, ser un promotor de la libertad, de los derechos humanos y políticos en nuestro país, no ser despreocupados de la cosa política (si se puede participar en ella, qué mejor) y desde luego el sentir genuino con quienes padecen de las injusticias políticas y sociales.

Ojalá hayan más propuestas de la sociedad, las merecemos los ciudadanos de todo el mundo, ¡las exigimos!

Remate:

En las mesas políticas del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que se celebran en estos días en diferentes ciudades del país, rumbo a su Consejo Político Nacional,  resulta interesante el ejercicio que están realizando los priistas encaminados a las elecciones del 2018, parece que va enserio romper con algunas medidas antidemocráticas como la reelección de “plurinominales” a puestos similares, quien debe estar echando chispas es Beltrones, quien ha sido diputado y senador en varias ocasiones por esa vía y no dudo que lo hubiera intentado nuevamente.  La atención también se centra en las candidaturas de dos que no son militantes en el PRI: Jose Antonio Meade Kuribreña y Aurelio Nuño Mayer. ¡veremos!


Valdrá la pena que otros partidos miren lo que están haciendo en el PRI, ¡no les vayan a dar un susto! 

viernes, 4 de agosto de 2017

El rostro institucional de la corrupción: el moche

Hace algunos años, tuve el privilegio de escuchar una conferencia del maestro Miguel Angel Cornejo (qepd), se dirigía a la audiencia con una emotiva anécdota para narrar la explicación que daba a un grupo de inversionistas japoneses del fenómeno de la corrupción,  palabras más palabras menos les decía: la corrupción es el impuesto más grande que tiene que pagar la población de un país, y que puede llegar a cifras verdaderamente escandalosas, su origen es tan versátil que se encuentra con porcentajes altísimos en cualquier sector de la población y puede afectar el PIB (producto interno bruto) introduciendo mayor inflación para un país, más toda una andanada de términos de la teoría económica,  en cambio si fuera en México, en nuestro país, en América Latina, se referiría  como, tranza, cochupo, “moche” y entenderíamos perfectamente de lo que estamos hablando y cómo nos afecta. Pienso que cuando el maestro habló de este tema no quiso relacionarlo con el fenómeno de la globalización en la que México, si no exportó la maña de los moches, sí el léxico (lenguaje en el argot delincuencial)  para describirlo, siendo que actualmente ningún país se salva de tan maldita actividad.

(con los créditos al caricaturista)

Lamentablemente la corrupción es uno de los flagelos más ofensivos y que frenan el desarrollo de una nación y es tan obsceno este fenómeno que se ha creado, incluso, el día internacional contra la corrupción: el 9 de diciembre de cada año, para que no lo olvidemos.

Cifras estratosféricas que laceran la dignidad de una nación completa, nos dicen que el 10% del PIB de nuestro país, según datos de Instituto Mexicano por la Competitividad (IMCO) y que coinciden incluso con las del Banco Mundial, la Organización de los Estados Americanos (OEA), el  Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) corresponde a recursos producto de la corrupción, es decir aproximadamente -dejen saco mi calculadora científica porque en la normal no alcanzan los ceros- 2073 millones de pesos en 2016, información cotejada y confirmada por el  Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

A lo mejor podemos pensar que el 10% del PIB no es nada, pero imagínese que el tacón de su zapato tenga 10 clavitos y que el 10% de ellos sobresalga, es decir un clavito, digo… un clavito no es nada, pero con una punta filosa al interior de tu calzado, ¡un sólo clavito!, seguro no es estarías dispuesto a tolerarlo, a menos que seamos masoquistas.


De las dos preocupaciones más apremiantes para los mexicanos están: en primer lugar la corrupción seguida por la inseguridad, así que es una realidad que en nuestro país tal calamidad está lastimando la dignidad del ciudadano y la de nuestra nación. Se estima que los ciudadanos de clase media destinan el 14% de sus ingresos para actos de corrupción mientras que en la población de bajos recursos este dato llega al 33%, y no por voluntad propia sino obligados por las circunstancias, entonces preguntémonos si esto de la corrupción no es un flagelo.

Pero aterricemos el punto, parece que la tranza galopa sin freno y es que los últimos escándalos políticos de gobernadores relacionados con tal fenómeno (los Duarte, Moreira, Borge, Yarrington, Padrés etc.) y otros tantos funcionarios, actualmente servidores públicos, han contribuido para que esta quimera se convierta además en un estigma angustiante para los mexicanos. La iniciativa privada tampoco se queda atrás con feroces planteamientos que han desenmascarado corruptelas lacerantes. La Secretaría de la Función Pública hoy es un elefante blanco y aun no se designa un Fiscal Anticorrupción, porque nuestros senadores no se ponen de acuerdo, entonces, ¿de qué estamos hablando hoy día en el Estado Mexicano?

No obstante ya algunos partidos políticos han tomado cartas en el asunto, algunos de manera descarada e inoportuna como en el PRI al expulsar de sus filas a aquellos gobernantes o servidores públicos que le han hecho “pasar aceite” (aún siguen algunos y algunas por ahí placeándose muy campantes y hábilmente enquistados) y sin duda nefastos para este país, otros siguen intentando ocultar bajo la alfombra sus acontecimientos internos, como en el PRD, los menos son partidos chiquitos pero expertos de la maña y, otros aun peor y desvergonzadamente, sin empacho y con la complicidad de las autoridades siguen mancillando la inteligencia de los mexicanos, ahí está López obrador y sus leales operadores en MORENA, ese es su modus operandi…(recordemos aquellas famosas “ligas” cuando andaba en el PRD, o los sobres con dinero de sus operadores caídos en desgracia y captados in fraganti recientemente, etc.)

Y a lo mejor se preguntan dónde queda el PAN, ¡Ah si el PAN, el PAN!, sí, aquel que se erige como digno representante del humanismo y del bien ser, ese también ha sido víctima de la tranza, de los cochupos, de la corrupción de muchos de sus correligionarios y peor aún cuando tuercen los principios que defienden a cabalidad, ese instituto político no se cuece aparte. Me pregunto ¿qué se ha hecho en el PAN para combatir la corrupción?. Su Doctrina y sus valores ya probados, ahí están y por escrito, la brega de eternidad ha estado en momentos claves de la historia de este país pero de nada ha servido en esta casi heroica lucha contra la tranza pues irónicamente el factor que le impide cumplir con su fin es la presencia de corrupción al interior del  mismo partido.


Hace unos días, ante la denuncia integrada por panistas y no, formulada a las instancias correspondientes del Partido Acción Nacional, (aunque considero debieron haberla interpuesto ante la PGR, seguro les habría dado mucho gusto atender la denuncia a panistas) se ha emitido un dictamen, “pliego conclusivo” por parte de la Comisión Anticorrupción del instituto político antes mencionado, dicha Comisión integrada por Luis Felipe Bravo Mena (presidente) y los comisionados,  Silvia Garza Galván,  Fauzi Hamdan Amad, María Murguía Gutiérrez y Ernesto Ruffo Appel, finalmente exoneró a los involucrados de presuntos actos de corrupción, uno de ellos es el actual presidente del Comité Directivo estatal del PAN en Yucatán: Raúl Paz Alonzo.

No estoy en condiciones de juzgar ni de culpar a los involucrados en tales actos, no tengo elementos, y hacerlo sobre las rodillas sería un acto de corrupción de mi parte, pero decimos sabiamente que: “cuando el rio suena, agua lleva”. Sin embargo sí puedo decir después de haber leído el dictamen en cuestión, que resulta decepcionante tal resolución y no por el veredicto final sino por la tenue intención para investigar los hechos señalados, percibo en el documento en cuestión, una falta de actitud y no puedo calificar mas que de mediocre el tiempo que se dieron para investigar el caso, no se advierte una manifiesta y decidida motivación de llegar a las últimas consecuencias, cuestión que es reprobable, así sea que el resultado culmine con la exoneración de quien no tenga culpa, o de que se castigue a quien la tenga, sea quien sea, faltaba menos.

Debo elogiar la capacidad de los demandantes por tan voluminoso expediente, faltó que anexen el juego de attari, como en su momento lo hizo Jorge Carpizo Mcgregor en el “caso Posadas”. Pero también enaltezco la entereza de denunciar el cochupo, la tranza, el moche. Sin duda un encomiable esfuerzo al que deberíamos sumarnos como ciudadanos de cualquier credo político.

Han dejado pasar las autoridades en el PAN, irónicamente algunos de ellos señalados en actos indignos, la oportunidad de proponer una nueva forma de actuar ante la corrupción, se tenía confianza en la Comisión Anticorrupción hoy se desvanece ante la imposibilidad para incrementar el nivel de credibilidad, no sólo en la doctrina humanista que a la que se adhiere dicho instituto político sino también de la Política.

Estamos hartos de que sean los partidos políticos promotores de combatir la corrupción y sea ahí dónde se den los casos más escandalosos y oprobiosos. Algo estamos haciendo mal los ciudadanos.  Dejemos a un lado las lealtades insanas y seamos congruentes con nuestra conciencia y con la solidaridad que tanto ansiamos y necesitamos desde siempre.

Todo parece oscuro, sin embargo se siguen dando las oportunidades en el día a día para reivindicarnos como nación, cada quien haciendo lo que le corresponde, así que no bajemos la guardia, no dejemos de actuar en ese sentido. Ya más pronto que antes tendremos los procesos electorales democráticos internos y externos en nuestro país, no desdeñemos la ocasión para marcar el rumbo. Sino nosotros, los ciudadanos ¿quiénes?

Les recomiendo seguir y mantenerse informados con ejercicios ciudadanos como el de Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad https://contralacorrupcion.mx/ con excelentes liderazgos sociales y en nuestro medio ¡Ya Basta! https://www.facebook.com/Ya-Basta-Yucat%C3%A1n-748566171992529/

Remate:


“Cuanto más corrupto es el Estado, mas leyes tiene”- Tácito. Esperemos que nuestros legisladores se pongan las pilas y dejen de hacer leyes minúsculas, que a lo mejor lucen para ellos, pero que no impactan profundamente en la sociedad. Necesitamos un fiscal Anticorrupción ¡ya! y muchas cosas más, vayamos viendo a quienes les daremos la confianza de ser nuestros próximos legisladores, no volvamos a meter la pata, ¡empecemos por ahí!

viernes, 28 de julio de 2017

Asistencialismo disfrazado de solidaridad

A doña Edelmira le ha tocado su tinaco, aquel día se puso contenta, pero doña Candita y don Gervacio no corrieron con la misma suerte, no fueron afortunados militantes de la causa. Ya doña Edelmira contenta, se apresuró a empeñar algunas alhajas para poder pagar la instalación de su flamante tinaco, dos días después nuestra amiga está triste, muy pocas veces llega el agua a su colonia. Lastimosamente  así es la visión del asistencialismo: inequitativo y  miope.

Me pregunto si alguna vez, usted que lee estas líneas ha corrido con la experiencia de participar en eventos “solidarios” de políticos en los que se reparten enseres, útiles, herramientas, comestibles puerquitos, chivos,  vaquitas, pollos, materiales de construcción, tinacos, sillas de ruedas, etc. si le ha tocado, ¡no sé si felicitarle! (por el tipo de apoyo recibido), de cualquier forma, la gala  mediática llena de parafernalia, a veces institucional otras muy personal, es un evento muy llamativo, que luce más, si en la bolsita o en el apoyo viene el nombre y más la cara del fulano o fulana que lo patrocina.




Podríamos nombrar a políticos y políticas de todos los partidos, incluso el de aquellos independientes que promueven estas prácticas, los conocemos, los hemos visto y es que, es tan generalizada la ocasión que no hay diferencia si lo fomenta un priista, panista, perredista, morenista u lo que sea. Como ciudadanos hemos sido pasivos ante tales prácticas a pesar que sabemos cuál es el objetivo final. El trasfondo del acto en sí, es lo perverso.

Cuando veo a políticos siendo dadivosos de manera “solidaria” me pregunto  si son conscientes del daño social que acarrean con su “apoyo”. Desafortunadamente tales actos no han producido un cambio, siquiera somero, en las condiciones de la gente a quienes va dirigida dicha “ayuda”. Han sido sólo paliativos efímeros y temporales que si bien en algunos casos logran resolver una necesidad, éstos no producen mayor bienestar social, condición para propiciar prosperidad. La dependencia en estos casos resulta perjudicial contra el mismo receptor de los apoyos.



No podemos tapar el sol con un dedo y seguro estoy que cuando sabemos de estos enjuagues sociales lo primero que viene a nuestra mente es el sentido clientelar, por más que se ostenten los promoventes como “hermanitas de la caridad”, a todas luces violentan la dignidad de la persona, manteniéndolas cautivas como un voto más.

Sabemos que a los donadores sociales convertidos en políticos del momento les molesta que la gente se acerque a pedirles apoyos y más apoyos, sin embargo son ellos quienes propician tales prácticas con sus acciones.

Pronto veremos reproducirse en el marco de los procesos “democráticos” tal “solidaridad” “subsidiaria” violando en principio, las normas de la equidad electoral, no obstante ya se corren por ahí algunos ejercicios asistencialistas, anticipados, y sutilmente disfrazados por suspirantes a algún puesto de elección popular y de cualquier credo político. La arrogancia es su característica más visible al presentarse casi como un “Robin Hood” moderno. En eso no hay diferencia a pesar de las profundas huellas doctrinales, en algunos de los institutos políticos.

Es obvio que tales prácticas, al no poder satisfacer las necesidades de toda una comunidad resulta inequitativa, ningún recurso será suficiente para esos propósitos, pero además no siempre resulta claro el origen de los fondos para adquirir tales apoyos, obviamente dando espacio a la sutil suspicacia de no pocos. Es aquí cuando exigimos a los legisladores que hagan su trabajo proponiendo leyes de fondo y no sólo espejitos.

Creo firmemente en las virtudes de la solidaridad y subsidiariedad  como sostén para la concordia y pleno desarrollo de las comunidades, y los ciudadanos tenemos que ser responsables mutuos entre todos para salir de las condiciones de desamparo social, pero éstas tienen que tener naturalmente algunas características propias de su esencia: tienen que ser genuinas e íntegras.

Benedicto XVI se refiere a la necesidad de que el principio de subsidiariedad se mantenga íntimamente unido al principio de la solidaridad y viceversa, porque así como la subsidiariedad sin la solidaridad desemboca en el particularismo social,(inequidad social) también es cierto que la solidaridad sin la subsidiaridad acabaría en el asistencialismo que humilla al necesitado.

Es deber de los ciudadanos pero sobre todo de los políticos trabajar en programas que integren a la gente a ser parte de la solución, no hay que inventar el hilo negro, en todo el mundo han habido casos exitosos de solidaridad, incluso en nuestro país pero hay que tener voluntad y la conciencia social para dejar de considerar a los sectores más necesitados como simple reserva electoral.


Remate:

Una vez más nuestra ciudad fue víctima de un ecocidio, esta vez fueron tasajeados 16 árboles de Chaká (Bursera Simaruba) en una avenida de la ciudad, esperemos que no queden impunes ni este caso ni el del "ácido" en las calles recién repavimentadas de Mérida. Veremos si se empieza a justificar el sistema Escudo Yucatán. 

martes, 25 de julio de 2017

¡Empoderando a quién!

En fechas recientes se ha acuñado con gran vigor el término de “empoderamiento”. Se ha empoderado al ciudadano, al consumidor, a dirigentes políticos e incluso han intentado empoderar la ideología de género. Sin embargo un tema que llama mi atención es: el empoderamiento de las mujeres.


Partamos de la conciencia que ha sido largo y sinuoso el camino que han recorrido las mujeres respecto a sus derechos en el mundo y en México. Los primeros esbozos de la emancipación femenina, se remontan al siglo XVIII con la aparición de la Declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana de Olympe de Gouges, en plena revolución francesa, y desde entonces ha sido un constante y denodado esfuerzo de las mujeres por hacer valer su dignidad.




Sin embargo el concepto y nombre del “empoderamiento de la mujer” apareció por primera vez en la Conferencia Mundial de Mujeres llevada a cabo por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Beijing, en 1995, y por supuesto con objetivos y temas específicos, todos enfocados al progreso y logros de las mujeres.


Aun así, el tema del empoderamiento, ha sido muy confuso para la sociedad en general convirtiéndose en casi un tabú, irónicamente. Se ha manejado, y me atrevería a decir manipulado, en el entorno político y aún entre grupos y organizaciones de activistas, de tal suerte que han dejado desamparadas a la mayoría de las mujeres en la lucha por sus derechos. La solidaridad con ellas, digamos, sigue siendo un pendiente, aún entre las del mismo sexo.

He de insistir, y no quito el dedo del renglón, que gobiernos, legislaturas, dirigentes partidistas (de todos los partidos), feministas, activistas sociales y aún más personas que tienen acceso a los recovecos y recursos que hoy día garantizan las constituciones, han enarbolado el tema del empoderamiento para maquillar esfuerzos poco claros en la consecución inmediata del avance por las mujeres, a pesar de manifestaciones, presión a los mismos gobiernos, golpeteos políticos, actos de desagravio, etc. de tal suerte que, la evolución en esta lucha justa por reconocer a las mujeres presenta un déficit lamentable.

Sí, han habido logros, absurdo sería que algún impulso institucional no hubiera rendido frutos, aunque sigue habiendo una reticencia insulsamente machista a la participación de las mujeres, pero tampoco veo entre ellas mismas, equidad o igualdad de oportunidades, los dividendos son casi siempre para las que logran subir el siguiente peldaño, son unas las que avanzan, las de siempre, mientras las demás tienen que realizar un mayor esfuerzo y aun así librando mayores obstáculos, entonces ¿a quién empoderamos?.



El tema de la igualdad entre hombres y mujeres tiene que ser entendido, desde el contexto de la solidaridad y de la dignidad humana ya que tanto mujeres como hombres participamos de tal condición, somos dignos.

Ojalá sean equitativas las oportunidades para las mujeres, ¡promovámoslas!. En este pedregoso camino que recorren sería contrario para ellas mismas que por la circunstancia única y exclusiva de ser mujer y no de sus capacidades, apelen al odioso 50-50. Por cierto un rasgo curioso que llama mi atención, es que en sus temas y actividades relativas al empoderamiento, no incluyan decididamente a los hombres, ¿por qué?.




Cuando he expresado estas ideas, me han dicho: “¡en ese tema no te metas, no es políticamente correcto!”, un poco en broma y mucho en serio hemos llegado al punto de no proponer el tema en los espacios de discusión, y al contrario, es necesario que lo planteemos para que nos quede claro de qué manera podemos incidir en la promoción de las mujeres y de los hombres, en un esfuerzo de complementariedad y no como un juego de vencidas, que a nadie conviene.

Yo soy el primer promotor del valor que tienen las mujeres en todos los campos, tengo madre, hijas, esposa, sin embargo no se trata de quitar o añadir poder sobre los demás, eso me parece egoísta e inconsistente si queremos una sociedad en la que reine la igualdad. Aún hay tramo que recorrer y llevamos prisa, así que todos en solidaridad, personas del sexo femenino y del sexo masculino debemos trabajar en el mismo sentido, aliviando las cargas sociales que hoy día siguen agobiando a las mujeres.


Que sea este empoderamiento una causa justa para reconocerle a la mujer lo importante que es en la construcción de una sociedad mejor en donde vivir.

Remate:
Se ha iniciado el proceso para activar la alerta de género en Yucatán a raíz de los acontecimientos violentos que han padecido las mujeres, catalogados ya como feminicidios. Veremos si somos capaces de asimilar lo que implica este mecanismo para la sociedad.

lunes, 10 de julio de 2017

¡Tomó posesión…!



Pareciera habernos pasado de noche el proceso para elegir al nuevo auditor del estado de Yucatán, que en este caso resultó ser el contador público Mario Can Marín, y seguramente usted que me lee, estuvo enterado de la evolución, en el que otros 10 aspirantes tuvieron la “misma” oportunidad de ser elegidos.  Pues bien, el hoy auditor tendrá bajo su responsabilidad, no poca cosa, se encargará de Fiscalizar la Cuenta Pública del gobierno del estado y de los 106 municipios, una tarea de gran envergadura y trascendencia, su función, específicamente será: revisar las cuentas de ingresos y egresos de los gobiernos, realizar auditorías y todo lo que tenga que ver con el buen manejo de la hacienda pública, que resulta de la recaudación de nuestros impuestos. Sin embargo no queda claro en las leyes correspondientes las facultades tanto del auditor como de los miembros del H. Congreso del estado para ejercer su poder coercitivo, no hemos tenido hasta ahora, una experiencia tal, pero tampoco esperemos a tenerla para corroborar hasta donde “no” llegan sus alcances. De nada servirá que se detecten irregularidades, como las ha habido y queden impunes. El Nuevo fiscal tendrá como responsabilidad principal, además de las funciones anteriormente mencionadas, la de informar a los legisladores del trabajo que realice, ya veremos cuál será el proceder de los diputados.

La revisión que se tiene qué hacer del uso de nuestros impuestos por parte de los gobiernos, sin duda es un elemento fundamental que exige transparencia y rendición de cuentas, y hoy que la corrupción e impunidad galopan vertiginosamente, la figura de un auditor del estado, en este caso de Yucatán, íntegro, es imprescindible,  pero además deberá garantizar su compromiso con la ciudadanía. Hoy, este es un tema oportuno de reflexión, como lo fue en su momento la elección del auditor saliente René Humberto Márquez Arcila, su elección fue un proceso lleno de suspicacias por decir lo menos; como apunte, el servidor público que deja el encargo es primo hermano de Nerio Torres Arcila y se le vincula muy cercano a Jorge Carlos Berlín Montero. Dudo francamente que su nombre sea inscrito, siquiera con letras de plástico en algún sitio.

No recuerdo que el  ya ex auditor haya librado su encargo de forma airosa, siempre estuvo marcado por la falta de transparencia, aunque pareciera que su gestión haya sido “miel sobre hojuelas”, a modo. Es por eso que requerimos de un auditor cabal, con personalidad recia, con mano firme y confío en nuestros legisladores al haber elegido al C.P. Can Marín. Por cierto, en mi mención respecto a la cualidad de reciedumbre y firmeza para este trabajo, vino a mi mente de manera emotiva, el recuerdo de la Dama de Hierro, la Sra. Margaret Tacher, por supuesto comparación odiosa y muy distante del tema pero al fin y al cabo la personalidad de esta mujer, sigue siendo inspiradora.

Es deber y obligación de las legislaturas, analizar y proceder conforme a derecho, manteniéndonos informados de las acciones emprendidas, que no dejen espacio a la desconfianza. Aprovechemos esta coyuntura,  espero que este este ejercicio editorial sirva para ello, y exigirles a nuestros diputados que hagan un esfuerzo y revisen sus procesos para privilegiar que la información sea oportuna y transparente. Se hace necesario que sus informes sean llegadores a cualquier ciudadano de tal manera que impacte para la toma de decisiones, al menos en lo relativo a la vida democrática para elegir a nuestros representantes.

De igual forma una ciudadanía apática y desinteresada de estos temas nos hará cómplices de la ineficacia de nuestros gobiernos, de los servidores públicos. Hagamos un “mea culpa” y eduquémonos en la cultura de la  transparencia y rendición de cuentas para poder exigir nuestros derechos, finalmente lo que está en juego, en este caso, son los impuestos que pagamos.

Esta elección fue un ejercicio democrático, incluso alcanzó la  unanimidad de los legisladores de todas las fuerzas políticas en el pleno, ¡qué bueno!, sin embargo tal acción democrática tendrá que ser respaldada por los resultados que presente el elegido y que los diputados nos mantengan  siempre informados, no vaya siendo que a última hora y a las carreras, nos quieran vender espejitos.

El contador Mario Can Marín tomó posesión el pasado 9 de Julio, y concluirá el 8 de ese mismo mes en el 2024, es decir será un periodo de 7 años. Al contador le deseo todo el éxito posible para que vele por los intereses de nosotros los ciudadanos y a nuestros legisladores les deseo, aún más éxito, conscientes que la elección fue de ellos y que también deberán rendir cuentas.

No basta con ser interesados de la cosa pública ocasionalmente, la democracia en nuestro país demanda ciudadanos responsables y comprometidos, informados, dispuestos a participar desde la trinchera que nos toca, por el bien de los nuestros y esta es una oportunidad más para cerrarle el paso a la corrupción y a la impunidad.

Remate:

Siguen las calumnias e infamias a personajes públicos, así las consideraré hasta que no se presenten pruebas fehacientes de esas manifestaciones, sin embargo me pregunto si estamos siendo garantes del bien ser, cualidad sine qua non que debemos promover para la buena convivencia entre todos, no atisbemos la cultura de la mezquindad, además de vil es  injusta.

domingo, 9 de julio de 2017

Tráfico textual

De ahora en delante este será el nombre de mi columna en el blog. Espero les guste.

La chicharra, expresión gastronómica de Yucatán.

¡Ah, qué deleite!, Si, el haber participado en el primer festival de la chicharra en Mérida de Yucatán. Y fue que el pasado sábado uno de Julio, por los rumbos de Xcalachen, barrio de gran tradición  chicharronera, se llevó a cabo el primer festival, celebrando a un manjar con el típico sabor yucateco: la chicharra, que complementada con el buche relleno, el castacán, el puyul, la morcilla y mas, hacen el deleite de propios y extraños, y si la acompañamos con su “pico de gallo” y por supuesto con alguna bebida espirituosa, se produce todo un acontecimiento social.



Además de la alegría gastronómica que representa un evento de esta naturaleza, está por supuesto el impulso a una tradición perdida en el tiempo. La convocatoria para realizarla fue todo un acierto, aunque la organización dejó mucho que desear. Literálmente 4 km de gente se formó en fila para comprar su ración, de tal forma que quienes despachaban no se dieron abasto. El caos vial que se armó en la zona, aunado al cierre de calles por rehabilitación, deslució el éxito del evento, siendo testigos de tal desorganización las diez mil personas que asistimos, sin embargo y afortunadamente para nosotros los comensales fue pasajero ya que al probar el primer bocado de ese buche relleno con castacán, todos los pesares se olvidaron. Sin duda un evento familiar que merece repetir con mejor organización involucrando a más actores en este fantástico evento culinario.

Dicho ejercicio abre la posibilidad para enriquecer todavía más nuestras tradiciones en cada rincón, no solo de Mérida sino en el estado, reforzando los vínculos entre vecinos. Baste enumerar lo que acontece con gran éxito en suburbios míticos de Mérida y de otros municipios, como los bailes en Santiago, las serenatas maravillosas en Santa Lucía, etc.

Nos queda la añoranza de este evento, esperemos el próximo año disfrutar nuevamente la exquisitez de éstos manjares en compañía de vecinos y amigos del rumbo de Xcalachen, y estaremos a la expectativa de nuevas oportunidades para este evento, pidiéndoles a los organizadores que nos sorprendan y nos hagan exclamar una vez más ¡qué rico!

Remate:         

Mérida, una ciudad sitiada por las obras públicas que en ella se realizan, tanto por parte del Ayuntamiento de Mérida como del Gobierno del estado, si bien es cierto que son molestias temporales, el tener una mejor organización seguro reducirían tales fastidios, manteniéndolos en un límite tolerable, sólo espero que como en el caso de la chicharra, los resultados sean tan buenos que se nos pase pronto la molestia.